Víctor Richard
¿Qué quiere usted lograr en su vida? ¿Cuáles son sus metas, sueños y visiones?
Espero que usted no sea un conformista, sino un "alpinista"; con ansias de alcanzar nuevas cumbres materiales y espirituales.
Quiero compartir con usted un concepto sumamente dinámico pero a la vez sencillo. Funciona en la vida natural y en la espiritual; también en el matrimonio y en el hogar; en el trabajo y en la escuela; y naturalmente en la iglesia y en todo lugar. Revolucionará su vida.
El concepto es: "¡SI HA DE SUCEDER, YO LO TENGO QUE HACER!"
De ninguna manera estoy elevando al hombre a una posición egocéntrica sin Dios. Simplemente lo dejo a la altura que Dios mismo dispuso para él: "¿Qué es el hombre que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho un poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hicistes señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies..." (Salmo 8:4-6). El hombre sin Dios es una criatura verdaderamente desdichada y miserable. "¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro señor Jesucristo!
Existen en este mundo tres fuerzas: la primera es Dios y la tercera es Satanás. ¿Y entonces cuál es la segunda? La segunda es el hombre, es USTED. USTED cuenta, usted tiene valor, el valor que le da el haber sido hecho "...a la imagen y semejanza de Dios" (Gén. 1:26).
"Y los bendijo Dios (a Adán y a Eva), y les dijo: ...llenad la tierra y sojuzgadla y señoread..." (Gén. 1:28).
Dios ordena a Adán y a Eva (y a nosotros a través de ellos) a (1) sojuzgar y (2) a señorear en la tierra. Quiero poner estas palabras en términos modernos. Dios dijo a Adán: (1) asume el mando, y (2) toma el control; en efecto le dijo: "Adán, si ha de suceder, tú lo tienes que hacer. Yo no lo voy a hacer porque te he puesto en la tierra para asumir el mando y para tomar el control. Tú eres mi agente aquí en la tierra".
En el libro de Deuteronomio 23:13 leemos: "Te pondrá el Señor por cabeza y no por cola; y estarás encima sólamente, y no estarás debajo...".
Dios ha dado una posición de autoridad a la persona que vive una relación recta y obediente a su Creador.
Una vez en la montaña, un ranchero encontró un nido abandonado por la muerte de un águila; contenía un huevo aún caliente. El ranchero puso el huevo junto a su cuerpo para mantenerle la temperatura, lo llevó a su rancho y lo puso en el nido de una gallina. Para sorpresa de "mamá gallina", unos días después nació un aguilucho. En seguida la gallina inició las clases del polluelo para enseñarlo a ser toda una ave de corral. Lo enseñó a buscar su comida escarbando con el pico en la tierra. Constantemente ella le repetía al aguilucho: "Eres gallina y fuiste hecho para tener un pico dentro del lodo". Me detengo aquí para reflexionar y pensar que muchas personas viven así también: arrastrándose por el lodo de la vida...
Mientras crecía el aguilucho, sentía en su corazón que había sido hecho para volar y escalar las alturas, para ser cabeza y no cola.
Y por más que el ranchero le cortó las plumas de las alas y la cola para que no volara, el ave sentía en su corazón que había sido hecha para la libertad y las alturas. Un día el ranchero se descuidó, y las plumas crecieron. Y el águila joven levantó la cabeza al cielo, miró a un grupo de águilas que volaban en las alturas. Entonces comenzó a agitar las alas, y voló. Voló más y más alto, hacia las cumbres... porque no había sido hecha para arrastrarse en el lodo de la vida.
¡USTED AMIGO, TAMPOCO FUE HECHO PARA EL LODO! Usted es la cabeza y no la cola: fue hecho para estar encima y no debajo. Ésta es la voluntad de Dios para usted. SI HA DE SUCEDER, USTED LO TIENE QUE HACER.
Hay algunos factores negativos a los cuales nunca debemos rendir el control de nuestras vidas:
En primer lugar, nunca debemos ceder el control de nuestras vidas al espíritu de (1) NO TE ARRIESGUES, ten cuidado, y (2) NO TE APURES, no te precipites. Recuerde:
"Los que siempre tienen cuidado, nunca irán a ningún lado".
"El que nunca se apurará, nuevas metas no alcanzará".
Por el contrario, debemos aprender a dar decididamente los tres pasos hacia la victoria:
1. CORRER EL RIESGO
2. ASUMIR EL MANDO
3. TOMAR EL CONTROL
Si ha de suceder, usted lo tiene que hacer. Otro no va a echar mano del éxito por usted, usted lo tiene que hacer. Debemos ser alpinistas en la vida, es decir personas con sueños, metas y cumbres que alcanzar. Cada cumbre alcanzada debe estimularnos a una nueva y más alta cumbre.
"Nada arriesgado, nada ganado"
En segundo lugar nunca debemos ceder el control de nuestras vidas a FUERZAS EXTERIORES. Estas fuerzas exteriores se manifiestan de tres formas diferentes:
1. Las circunstancias de la vida
2. Las condiciones en las cuales nos encontramos, y
3. Los obstáculos.
Si alguien debe controlarnos debe ser una fuerza interior que habita en nosotros. Esta fuerza es la de Dios y su bendita Palabra. Medite en esta declaración de seguridad: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).
TODO... LO PUEDO YO... por la fuerza INTERIOR que JESUCRISTO me da. Necesitamos inundar, saturar nuestra mente, nuestro corazón, nuestra boca y todo nuestro ser con esta promesa de la Palabra bendita, y con otras muchas más que son semejantes.
Nehemías, el gran profeta bíblico de la reconstrucción, no permitió que sus circunstancias lo limitaran. En su época, el pueblo de Dios se hallaba esclavizado por sus enemigos, y Nehemías era un copero en el palacio de un rey pagano. A pesar de ser un esclavo, no se limitó a decir en tono lastimero: "No puedo hacer nada", o "No tengo dinero ni influencia para reconstruir mi ciudad destruida por la guerra". Su situación no le impidió orar y decir "...concede ahora buen éxito a tu siervo..." (Nehemías 1:11).
Dios lo oyó y le concedió la oportunidad de presentar al Rey el dese de su corazón de reedificar los muros de Jerusalén. Y después de escucharle, el Rey no sólo le permitió volver a reedificar los muros, sino que financió el proyecto en su totalidad.
Se dice que una vez una fábrica de calzado envió a dos vendedores a una isla incivilizada para abrir un mercado para sus zapatos. Al ver la situación, un vendedor envió un telegrama diciendo: "Mándeme boleto de regreso inmediatamente. Aquí la situación es imposible, nadie usa zapatos". El otro vendedor envió telegrama diciendo: "Mándeme doble cantidad de calzado. Aqui la oportunidad es increíble nadie tiene zapatos".
Mi amado lector, abra sus ojos a las oportunidades y llene su mente y corazón con las promesas de Dios. "Él siempre nos lleva en triunfo en Cristo Jesús" (2 Cor. 2:14).
En tercer lugar nunca debemos rendir el control de nuestras vidas a PENSAMIENTOS PEQUEÑOS QUE NOS LIMITAN.
Estos pensamientos son barreras que impiden nuestro desarrollo. Jesús dijo: "Todo es posible al que cree", y "Nada es imposible al que cree".
En el mundo de la física, "AMPS" es la abreviatura de la palabra "amperios", medida de corriente eléctrica. En el mundo espiritual, AMPS significa: "Actitudes Mentales Positivas", y sirve para medir nuestra fe en la Palabra positiva de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Lo imposible se hace posible para usted con una Actitud Mental Positiva, basada en la Palabra de Dios.
En una sierra lejana, había un ranchero que tenía un burrito, el cual le había servido por muchos años. Lo llamaba cariñosamente "Chapito". Pero el pobre animalito sufría de artritis y su dueño decidió descansrlo, dándole muerte. Tomó a Chapito y lo llevó a donde le daría el balazo final. Al levantar el arma, el burrito lo miró con sus ojazos grandes y tristes, y el ranchero no fue capaz de matar a su fiel cargador. ¿Qué podía hacer en este caso? Se fue al pueblo y contrató a un amigo por cincuenta pesos para que pusiera fin a los sufrimientos de Chapito. Pero éste tampoco pudo disparar.
Se le ocurrió hacer un hoyo profundo y enterrar vivo al Chapito. Tardó dos horas en hacer el hoyo, y cuando al fin lo terminó empujó al animal. Otra vez Chapito lo miró con sus ojazos grandes, negros y tristes, y el amigo no se sintió capaz de echarle la tierra encima. ¿Qué quedaba por hacer? Pues lo único era darle la espalda al animal y echarle la tierra por encima del hombro, para no verlo morir enterrado. Dos horas después terminó su tarea y cuando se volvió, Chapito estaba parado sobre el montón de tierra. ¿Cómo podía ser eso? Pues Chapito, más inteligente que su amo, cada vez que éste le echaba tierra encima, se sacudía la tierra y quedaba sobre la misma.
Sacuda usted cada palabra o pensamiento negativo que quiera enterrarlo; los que dicen: "no puedes", o "no sirves", o "No es posible".
En cuarto lugar, nunca debemos rendir el control de nuestras vidas a la MEDIOCRIDAD.
"Y vio Dios lo que había hecho, y he aquí que todo era bueno en gran manera" (Génesis 1:31). Cuando Dios hace algo, Él no dice; "bueno, como sea", o "más o menos". Él es Dios de la excelencia, de lo perfecto, de lo bueno. Y Él nos ha hecho a su imagen y su semejanza. No fuimos hechos para la mediocridad; porque Dios no hace basura, ni quiere que nosotros la hagamos. La Santa Biblia también dice: "Hacedlo todo para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31).
Es decir, debemos hacer todo lo mejor posible, buscando la excelencia.
Fuente: "La Biblia en las Américas", Abril-Mayo, 1988/Vol. 43/Nº 181/págs 14-15